DEL ASESINATO CONSIDERADO COMO UNA DE LAS BELLAS ARTES

De Quincey analiza en su primera Conferencia sobre el tema (Of Morder considered as one of the Fine Arts de 1827) el carácter estético del modo en como se efectúa un asesinato para ser considerado como una obra de arte, esto una vez superadas las valoraciones morales y éticas: “… la composición de un buen asesinato exige algo mas que un par de idiotas que matan o mueren, un cuchillo, una bolsa y un callejón oscuro. El diseño, señores, la disposición del grupo, la luz y la sombra, la poesía, el sentimiento se consideran hoy indispensables en intentos de esta naturaleza”. Para explicarse propone que un asesinato en su etapa previa (que no se ha cometido ni se esta cometiendo) sea tratado moralmente, pero una vez consumado es permisible tratarlo desde el punto de vista del buen gusto y la estética.
Así, haciendo un repaso de los asesinos celebres, continúa la Conferencia, con una referencia a Caín (según Milton hirió a Abel en el pecho con una piedra, escapando con un quejido y un chorro de sangre) para luego especular acerca de los filósofos eminentes quienes, o fueron asesinados o estuvieron muy cerca de serlo: Descartes, Spinoza, Hobbes, Malebranche, Leibniz y Kant.
Pero, en concreto, sea la victima connotada o no, resulta que en apreciación de De Quincey pueden existir inconvenientes que entorpezcan la realización plena de la obra del artista: “A veces se presentan interrupciones molestas; la gente se niega a dejarse cortar la garganta con serenidad; hay quienes corren, quienes patean, quienes muerden…”.
A continuación intenta establecer ciertos Principios del Asesinato: refiriéndose al tipo de persona que se debe asesinar señala que:
- debe ser un buen hombre (de lo contrario podría el estar pensando en asesinar al artista).
- debe gozar de buena salud (es bárbaro asesinar a una persona enferma).
- debe tener hijos pequeños para ahondar el patetismo (no imprescindible).
De todas maneras De Quincey no era un asesino, así se encarga de aclararlo en algunos pasajes de la Conferencia, simplemente ejercita un estudio mínimo de las diversas posibilidades por las cuales se puede valorar un asesinato y deja para la posteridad su humor formal.

DESQUICIADOS, MANIACOS, DIFERENTES.

Este libro de cuentos de Jaime Nisttahuz: "Desquiciados, Maniacos, Diferentes" (Correveidile. La Paz-2010) tiene la marca de los grandes. Nos encontramos ante uno de los pocos escritores bolivianos que tienen lenguaje propio, forjado por los años de excelente nivel en el oficio, por la honestidad léxica y la ausencia de pretensiones estilísticas. Nisttahuz nos aparece como un narrador cabrón al que le interesa un bledo la opinión pacata de los cocteles, la apreciación desconfiada de las señoritas que lo leyeron, los cuervos rondantes del desprestigio social: es claro y certero en sus argumentos como en el desarrollo de los mismos, y no tiene que esforzarse en demostrarlo. A esta altura, en la que los discípulos de Saenz, Viscarra, etc. parecen colmarlo todo encontrar a un narrador de la calidad de Nisttahuz resulta gratificante. Por eso al terminar este libro queda la sensación de la espera ansiosa del próximo volúmen de Nisstahuz, para seguir cagándonos de risa, para seguir pensando en los amigos de uno, en las grandezas y miserias de todos nosotros; pensar en que pensar tanto no es bueno.

REFLEXIONES MAQUIAVÉLICAS

Este libro de Pedro Shimose (Editorial El País, Santa Cruz. 2003; Primera Edición Madrid 1980), es un poemario de características ajenas a lo lacónico o al mero ejercicio métrico. Es un recorrido a través parte de la vida y obra del emerito florentino, por el cual Shimose – con su reconocida calidad y soltura – nos lleva por episodios (ciertos o no) de la vida de Maquiavelo. Comienza con “Polisemia del Texto” con opiniones y descripciones acerca del autor de “El Príncipe” por parte de personalidades como Spinoza, Rousseau, o Gramsci; en “Crónica Florentina” ensaya un esbozo biográfico propio (“codificó la infamia”). A lo largo del libro, visita estados de animo, reflexiones filosóficas, políticas y especula sobre la condición humana y acerca de posibles eventos/situaciones, a partir de epígrafes propios de Nicolás (“… porque los hombres olvidan mas pronto la muerte de un padre que la perdida de su patrimonio.” de El Príncipe) y con las menciones a personajes de su tiempo como Lorenzo el Magnifico, Sandra Di Piero, Castruccio Castracani o su esposa Marieta Corsini. Es intimo y mordaz en la ilusoria recreación del personaje maquiavélico (“No siento envidia ni rencor/, ni temo al poderoso/, ni soy camaleón del que gobierna”, “Por favor déjenme vivir en paz / con mis queridas ulceras”, “Ví un grupo de hombres discutiendo de política./ Me dijeron que vivían en el infierno./ Si me preguntan cual lugar prefiero/, les diré que prefiero hablar de política/ a vivir en el paraíso hecho un boludo.”) y termina ofreciéndonos una obra completa y deliciosa.

EL VIAJE (1992)

Durante el periplo del protagonista, de una Tierra del Fuego caótica y una Argentina inundada, al México monumental, se extrae la intención de Pino Solanas, de mostrar al público argentino, que éste país no es ajeno al destino de América Latina. Así no tenga mucho de común en su composición étnica con otros países, la direccionalidad que asume la región la incluye. Parodiando al régimen menemista naciente, ridiculiza posturas gubernamentales complacientes y cínicas.
A propósito del reciente fallecimiento de Nestor Kirchner (en particular, las banderas de diversos países de latinoamérica presentes en sus exequias), esta direccionalidad "latinoamericanizante" de los gobiernos "K", parecen hacerse eco de esa ausencia identitaria para con la región que caracterizó a la Argentina a lo largo de su historia política e incluso económica.

ZONA DE AMOR LA GOLONDRINA

UN DIA
"A principios de la estación entró una golondrina en mi aposento. Como estuve malhumorado desde por la mañana, levantándome maquinalmente desde mi lecho cerré la puerta y maté a palos al avechucho. ¿Por que? Qué se yo por que ¿acaso por divertirme, quizá por maldad? No sé. Pero lo que hay es que efectivamente la maté a garrotazos. Después, poseído de una furia inexplicable, la alcé. Y así erudita, aleteando todavía, me la comí tranquilamente, incluso sus piojos y plumas. Sus huesecillos crujían al quebrarse entre mis dientes, sonando en mi boca como una olla rajada. Eso me llenó de una alegría salvaje que llegó al paroxismo cuando logré reventar entre mis muelas su cabecita, sintiendo que sus ojillos y sus sesos me salpicaron calientes al paladar y a la lengua, por lo que la masqué con mas furia y precipitación. Los huesos y las plumas me rasgaron el garguero. Luego me dije:- ¡Bah! ¿Aves o alimañas aquí? Pues estoy por demás aún para mi mismo.¡Oh! Sospecho que yo estaba admirablemente transfigurado; no haber tenido entonces un espejo…"
De “El Loco” de Arturo Borda T. II, pág. 764. La Paz - 1966.

VARGAS LLOSA NOBEL DE LA GUERRA

Con la noticia del otorgamiento del Premio Nobel de Literatura 2010 a Mario Vargas Llosa, se inició una verdadera contienda ideológica virtual.
Por el momento político latinoamericano actual de bloques: "democrático" y "socialista", la obra ensayística y de crónicas periodísticas realizada por Vargas Llosa, lo han situado en el ámbito de la defensa del individuo, de apoyo al modelo liberal con fortaleza institucional. Desde allí, Vargas Llosa ha demostrado tener sus ideas claras en lo referente a modelo de país y preferencia de estructura económica y ha atacado con vehemencia durante la anterior década al surgimiento de líderes "populistas" que plantean el fortalecimiento del Estado en contraposición a las ideas del liberalismo clásico.
El hecho de que un escritor latinoamericano haya sido elegido Nobel de literatura debería darnos a la celebración de la valía del castellano como lengua fundamental en la literatura mundial; las obras de ficción de Vargas Llosa: "La Ciudad y los Perros", "La Tía Julia y el Escribidor", "La Casa Verde" y otras, las mismas que no admiten discusión en cuanto a su calidad, deberían ser el motivo de redescubrimiento y revalorización del "boom" y de su transcurrir hasta la actualidad. Pero no es así, y el premio de "Varguitas" ha promovido y removido hostilidades ideológicas - o simplemente egos adormecidos en algunos casos-. Así y todo: "Felicidades Vargas Llosa", y a pesar del título (ni guerra, ni paz, solo literatura), quedarán las grandes obras y a las pasiones de los autores se irán con sus cajas de madera.

ENTRE LA LETRA Y LA SANGRE

Entre la Letra y la Sangre, es el resultado de las conversaciones que sostuvo Ernesto Sabato con Carlos Catania, en 1988, pero las cuales matizan y favorecen por el largo conocimiento que se tienen ambos desde años anteriores.
Durante las entrevistas, hábilmente descritas por el autor, se tratan los temas recurrentes meditados durante muchos años por Sabato, y también algunos otros que hacen más a la cotidianidad coyuntural de ese tiempo.
Es las mas extensa de las entrevistas que se conozcan, que se tiene con el autor de “El Túnel”, “Sobre Héroes y Tumbas” y “Abaddon el Exterminador”. Debido a la dinámica del género de entrevista, además de la amistad personal existente entre el entrevistador y el entrevistado, resulta un libro entretenido, de lectura ágil, y contenido lejos de ser trivial o superfluo.
Como Sabato, en sus últimos libros, ha escrito Memorias y Diarios personales (“Antes del Fin”, “España en los Diarios de mi Vejez”), fue dando referencias cada vez mayores acerca de su infancia, su juventud, sus padres, y también de sus años mas recientes (con Matilde, sobre su precaria salud; de la incipiente democracia argentina y latinoamericana… ).
Un Ernesto Sabato amplio y crítico, tal vez en sus días más activos en el espectro político, con el peso especifico de la congruencia entre obra y vida: la una poderosa y mìstica; la otra vìvida y fèrtil.